Hablar sobre la adopción: cómo contarle al niño su historia
Viernes, Diciembre 11th, 2009
La mayoría de los padres adoptivos saben que hablar con su hijo adoptivo sobre su historia y su país de origen es muy importante. Sin embargo, muchos de ellos no tienen muy claro cuándo hablar con el niño sobre ello ni cómo contárselo.
La palabra adopción debe formar parte del vocabulario familiar desde el primer momento. De esta forma, el pequeño sabrá que en cualquier momento puede preguntar a sus padres cosas sobre su pasado. Es normal que cuando vaya creciendo y se dé cuenta de las diferencias que hay entre él y el resto de su familia surjan preguntas como: ¿por qué no me parezco a papá o a mamá? ¿Yo no nací de tu tripa, mamá?
Cómo hay que contarle su historia a nuestro hijo
Aunque hablar de la adopción con el pequeño nos dé miedo, no debemos olvidar que el niño tiene derecho a conocer sus orígenes y debemos hablarle sobre su proceso de adopción, siempre que él nos pida esta información.
Cuando nos planteemos contarle a nuestro hijo su historia, debemos valorar hasta qué punto y con cuanta profundidad necesita el niño conocer la historia de su adopción. Hay que valorar la madurez y la edad del niño para contarle cosas que comprenda perfectamente. Esos sí, es muy importante ser honestos con él en todo momento.
A lo largo de su vida le irán surgiendo preguntas sobre su procedencia y nosotros tenemos que estar preparados para ir dosificándole la información, de forma que pueda ir asimilándola poco a poco. Siempre debemos responder con naturalidad a sus preguntas.
Para que el pequeño vaya conociendo su historia poco a poco podemos crear un álbum donde colocar las fotos que tengamos de su país, de los primeros días del niño con la familia…
Si tenemos algún vídeo de nuestra estancia el país de origen del niño, verlo todos juntos es una buena forma de que el niño empiece a entender su historia.
¿Le hablamos del orfanato?
Debemos contarle todo lo que conozcamos de su vida anterior, aunque solo sea de su país natal y del lugar en el que vivía antes de ser adoptado. Inventar datos que no tenemos es contraproducente.
Lo importante es que el pequeño sea feliz, y para eso tiene que tener claro cuáles son sus orígenes. Si el pequeño conoce de dónde viene y por qué su familia es diferente a otras, crecerá seguro y feliz.
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